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El Galvanizado en caliente

El proceso de la galvanización general en caliente consiste en la aplicación de recubrimientos superficiales de zinc sobre piezas y elementos de hierro y acero mediante la inmersión de los mismos en baños de zinc fundido a una temperatura de 450 °C. El objetivo de este proceso es conseguir la protección de las piezas y elementos metálicos frente a la corrosión por humedad y contaminación ambiental.

Las principales fases del proceso son:

  1. La recepción y embarque de las piezas es la etapa donde comienza el proceso, con el pesaje del material, su codificación y cuelgue de las piezas en los distintos útiles y utillajes para su posterior galvanización.
  2. En el desengrase ácido se retiran los restos de grasas y aceites con los que llega el material.
  3. Mediante el decapado con ácido clorhídrico diluido en agua conseguimos eliminar las escorias, cascarillas y óxido de las piezas metálicas.
  4. Tras el decapado se lleva a cabo un aclarado o lavado en agua.
  5. La etapa de fluxado consiste en sumergir las piezas en una solución de sales de cloruro de zinc y cloruro de amonio con las que se consigue una activación de la superficie metálica. En realidad es un mordentado.
  6. Posteriormente las piezas se introducen en un horno de secado durante aproximadamente 45 minutos a 90°C. De esta manera cristalizan las sales y se elimina la humedad evitando salpicaduras y producción de escorias en la etapa posterior.
  7. La etapa de galvanizado en caliente consiste en sumergir las piezas metálicas en un crisol con zinc fundido a 450°C en el que se produce la reacción Fe-Zn con la consiguiente formación de capas de aleación y recubrimiento de zinc puro.
  8. El enfriado de las piezas puede hacerse sumergiéndolas en agua o simplemente dejándolas al aire, siendo esta última opción la que realizamos en GALVASA a no ser que el cliente pida lo contrario.
  9. GALVASA ofrece a sus clientes la opción del pasivado orgánico para evitar la mancha blanca y garantizar el brillo y aspecto estético del material recién galvanizado.
  10. Por último se procede al repaso y empaquetado de los materiales para finalmente ser recogidos por el cliente.

Formación de las capas de aleación

Durante el proceso de galvanización en caliente, se forman tres capas de aleación en la relación intermetálica Fe-Zn, además de una exterior de zinc puro que otorga al material unas propiedades de resistencia a la corrosión muy elevadas.

Con este recubrimiento, se forma la llamada “pila galvánica” que protege las piezas galvanizadas ante cualquier raya o daño a nivel local en el que el acero base queda expuesto. Esta es una forma de protección catódica localizada en la que el zinc actúa como un ánodo de sacrificio.